Where you point the camera is the question, and the picture you get is the answer to decipher.

Robert Polidori nació en Montreal, Canadá, en el año 1951. De pequeño se trasladó a Estados Unidos, donde inició su carrera dedicándose a realizar películas de vanguardia durante toda la década de los 70. En 1980 hizo un máster en la Universidad Estatal de Nueva York en Buffalo, que le llevó a dirigir su atención a la fotografía fija.

Es un fotógrafo conocido y aclamado a nivel mundial por sus imágenes en color a gran escala de arquitectura, entornos urbanos e interiores. Es fotógrafo de plantilla de la revista The New Yorker y hace contribuciones frecuentes con otras revistas como Vanity Fair, Condé Nast Traveler, Newsweek y Wallpaper.

Las fotografías de Polidori son apocalípticas, con una composición e iluminación impecables, y remiten, pese a la destrucción, a la época en que las personas habitaban en aquellos lugares. Fotografía las huellas de la vida y se define como un fotógrafo de hábitats y un historiador social, interesado en crear imágenes conmemorativas que sirvan para la memoria y la historia.

Utiliza una cámara analógica de gran formato y controla la luz natural, mediante tiempos de exposición inusualmente largos (de hasta 5 minutos).

Sus proyectos se pueden dividir en dos vertientes. Por un lado, el trabajo centrado alrededor de construcciones especiales, como el Palacio de Versalles, del que comenzó a documentar su restauración mientras vivía en París a principios de los años 80, y continuó fotografiando los cambios que se iban produciendo durante más de 30 años. Por otro lado, los proyectos dedicados a barrios marginales, zonas de guerra, ruinas y desastres en lugares como la Habana, las consecuencias de las inundaciones después del paso del huracán Katrina por Nueva Orleans, y otras ciudades como Beirut y Chernobyl.

Sus últimos trabajos se centran en la población y el crecimiento urbano en las ciudades de todo el mundo, incluyendo Mumbai, Rio de Janeiro y Amman.

Polidori encuentra una belleza formal que desprende tranquilidad e invita a la contemplación. Las habitaciones destrozadas, las casas derrumbadas y los barrios devastados son metáforas de la fragilidad humana.

Su obra forma parte de la colección de museos de todo el mundo, como el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA), el Metropolitan Museum of Art (Nueva York), y el Louvre de París, entre otros.

Para finalizar, recomendamos consultar alguno de sus libros en la Biblioteca de Fotografía del IEFC, donde se puede encontrar una muestra significativa de sus trabajos.