El 26 de octubre de 2018 se estrena la película El fotógrafo de Mauthausen, que relata la historia de Francesc Boix, un fotógrafo catalán que estuvo preso en el campo de Mauthausen.

El IEFC ha prestado material de época de la Colección Miquel Galmes para el atrezzo de la película.

Francesc Boix es un fotógrafo que tras luchar en el Ejército Republicano durante la Guerra Civil española, es internado en el campo de concentración de Mauthausen. Allí utiliza su trabajo en el laboratorio fotográfico de la SS para ocultar negativos que probarán los crímenes y abusos que se producen en el campo cuando termine la guerra. Boix también realizó muchas fotografías de Mauthausen tras la liberación y fue testigo en el juicio de Nuremberg. Las fotografías de Boix fueron pruebas gráficas que se utilizaron para demostrar los crímenes del genocidio nazi.

La película está dirigida por Mar Targarona, y está protagonizada por Mario Casas interpretando el papel de Francesc Boix. El reparto también cuenta con Alain Hernández, Macarena Gómez y Richard Van Weyden.

La historia de Francesc Boix comenzó a ser conocida por el gran público gracias al documental Francisco Boix: un fotógrafo en el infierno de Llorenç Soler. Él descubrió su historia y su archivo en 1974, pero no pudo rodar el documental hasta el año 2000. Los negativos correspondientes a su estancia en Mauthausen se conservan en el Museu d’Història de Catalunya.

Años después, salen a la luz las primeras fotografías de Francesc Boix, correspondientes al periodo de la Guerra Civil española. En el año 2012, la casa de subastas Soler i Llach sacó a la venta un fondo de autor desconocido; la subasta quedó desierta. En 2013 este mismo fondo volvió a salir a subasta en una página de compra y venta por Internet. Miembros de la Associació Fotoconnexió pusieron en conocimiento de la Comissió de la Dignitat el valor testimonial del fondo fotográfico, que adquirió el conjunto, gracias a una llamada ciudadana, y lo entregó al Arxiu Nacional de Catalunya. Después de dos pruebas testimoniales y de un estudio grafológico se confirmó la autoría de Francesc Boix. El fondo se compone de 1.368 negativos de nitrato de celulosa de 35mm y de formato 127 con imágenes de los años de la II República y la Guerra Civil española.